domingo, 8 de enero de 2012

Asesinos Seriales por Avril Parrillat.

Les anexo un pequeño resumen que aparece en la Revista Algarabía de enero del presente año sobre los Asesinos Seriales cuya temática se encuentra relacionada con el lado oscuro de la mente humana. Una invitación a que lo lean completo. 

¿Qué hace funcionar a la mente humana? ¿Somos en ocasiones, presas de nuestros instintos, placeres y obsesiones? ¿Son los vicios malos hábitos tan difíciles de quitar que pueden convertir en asesino a alguien? Usted, ¿sería capaz de matar? Y, en ese caso, ¿cómo podría justificarse? Éstas y otras preguntas nos llevan a cuestionarnos: ¿Qué es un asesino en serie? ¿Qué lo motiva a serlo? y, sobre todo, ¿por qué si entendemos que desde cualquier punto de vista alguien así es un monstruo, el tema nos genera tal fascinación? 

El término Asesino Serial o Asesino en Serie, se refiere a todo individuo que comete tres o más asesinatos en un lapso mayor a 30 días; incluido un periodo de enfriamiento entre uno y otro, y cuya única motivación es la gratificación psicológica y/o sexual que dicho acto le proporciona. No hay que confundirlo con el asesino múltiple, que comete el asesinato de más de una víctima en un solo evento. 

La expresión en inglés, serial killer (asesino en serie) fue usada por primera vez en 1970 por el agente del FBI Robert Ressler. Desde los años 30, el director de la policía alemana Ernst Gennat ya había acuñado el término Serienmörder en un artículo sobre Peter Kürten (llamado el vampiro de Düsseldorf), pero fue hasta los años 70 cuando éste se popularizó debido a la publicidad generada por los casos Ted Bundy y David Berkowitz; mejor conocido como el Hijo de Sam. 

Para seguir leyendo te recomiendo adquieras la revista o en su defecto consulta la página de internet para completar este breve artículo.



Imagen de: Andrei Chikatilo. 
En tejiendo el mundo wordpress.com

sábado, 31 de diciembre de 2011

"Feliz Año Nuevo 2012".

Una vez más nos encontramos con nuevos retos para el siguiente año. Quiero agradecerte seguidor fiel y lector el que me hallas acompañado este año en la travesía del conocimiento. Por ello te deseo lo mejor del nuevo año entrante y espero que no olvides que tienes ontológicamente la capacidad de cambiar procesos mentales para ser cada día mejor. 


Imagen de: dreamstime.com

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Breve Crítica al Enfoque Pedagógico Contemporáneo de Orientación Neo-Marxista.



Un poco de educación para el mes de diciembre... 

Partiendo de la premisa neo-marxista la cual contribuye a la realización de un enfoque totalmente idealizado del humanismo y cuyo enfoque rompe las ataduras de las autoridades e incluso del capitalismo global; nos es preciso comentar que aún falta mucho camino por recorrer sobre todo en dicha dirección. Si bien esta orientación pedagógica nos ha dejado un legado introductorio en los cambios educativos; no dejan de ser faltos de una excelente ramificación en la pedagogía contemporánea; es decir, que dicha teorización no alcanzó los estándares educativos y sociales que llevaran al individuo a auto-realizarse como seres razonables cuyas capacidades físicas y mentales son sus herramientas principales en lo tocante a una crítica-razón —más allá de lo que se puede plantear como educación universal—. Es por ello que requerimos de una fundamentación que no sea sólo teórica sino también práctica emprendiendo de una forma mucho más completa los niveles educativos partiendo de una educación multidisciplinaria que se pueda basar en competencias para que éstas a su vez le ayuden al individuo a adaptarse a su medio ambiente requerido. Con la palabra competencia no me refiero a ser competitivos entre los alumnos; como por ejemplo: una competencia de carreras en la que varios participantes se debaten en un trabajo físico para con ello obtener una presea metálica que le diga que es el mejor en comparación de sus adversarios; sino que la competencia debe estar presente para que el sujeto sea competente o capaz de realizar cualquier tarea que le ayude a vivir de la mejor manera. Creo que esta propuesta se limitó a una cuestión netamente política-sociológica y dejó de lado todas aquellas capacidades que la persona pudiera obtener de su mismo autoconocimiento. Si bien promueve una axiología en la gente; y que sin duda es un aspecto muy importante para el educación de hoy; no nos deja muy en claro cómo llevarlo a la práctica en un contexto cultural actual con todos los retos que se viven en el día a día. Todos los actores de la educación han apostado siempre por el bienestar intelectual del educando aunque con ello se tenga que sacrificar muchas veces la prosperidad emocional. Afortunadamente esto está cambiando ya que se ha observado que el afecto va muy relacionado con el aprendizaje. Por tanto, debemos apostarle a la educación a partir de aspectos donde la emoción sea parte también de la razón y se complementen en porcentajes iguales. Para terminar quisiera que quedara muy en claro que la educación no es un trampolín político, ni exclusivo de una perspectiva de izquierda como lo trabajó Marx en su momento ni de una perspectiva de derecha; la educación en toda la extensión de la palabra incluyendo a sus actores son parte de una formación cultural para un bienestar tanto individual como social; ya que es a partir de ella donde las sociedades dejan ver su grandeza o su pequeñez como país en tanto competentes de una mejor cultura con respecto a las otras. 

Imagen: elecodelospasos.net

jueves, 8 de diciembre de 2011

Aniversario del Nacimiento de Diego Rivera.

Simplemente hago tributo a uno de los mejores pintores que ha dado esta hermosa nación. Gracias Diego por tu excelente arte visual.


sábado, 26 de noviembre de 2011

El Consultorio.

Si bien este es un espacio en su mayoría psicoanalítico; quiero comentarles que un buen amigo colega me recomendó un texto de gran importancia para los psicólogos. Es un libro que en lo personal me gustó mucho sobre todo la sección que lleva por título "El Consultorio". El autor abunda en una definición muy específica y clara de este espacio tan importante para los que nos dedicamos a la clínica en cierta forma. Así que los invito a que lo lean y disfruten como yo de esta sensacional bibliografía. 

A continuación te presento un fragmento de lo anteriormente descrito:

El consultorio... es un lugar de escucha, en el que se habla de asuntos de la más elevada intimidad. Los secretos más preciosos y los más vergonzantes, los innombrables, los escandalosos, los humillantes, los exaltantes, los curiosos, los importantes, y los banales: todos tienen allí un lugar que les es reservado. En este espacio, todo es posible para el consultante: puede decir todo lo que desee (o lo que se le ocurra como diría Freud en su método psicoanalítico), sin ninguna clase de límite, pues ese tiempo y ese espacio son exclusivamente suyos. Pero un consultorio es también una clara proyección de quién y como es el terapeuta (psicoanalista o psiquiatra), puesto que es él, o ella, quien lo diseña y lo acomoda. Es allí donde el terapeuta pasa largas horas y, por lo tanto, al igual que una casa, habla sobre quien lo habita, recibiendo en forma transitoria a algunas personas... La organización y distribución del consultorio dice todo lo que un consultante observador necesita saber con respecto a quien terminará sabiendo más sobre su vida  que su propia madre, que su esposo(a) o que su mejor amigo(a)... Examine los diferentes elementos del consultorio al que acaba de entrar; o si usted es terapeuta (psicoanalista o psiquiatra), mire su propio consultorio como si fuera un extraño y piense en qué clase de persona es la que trabaja allí. Fíjese en todo: los muebles, la luz, la música (si la hay), los tapetes, los cuadros... Ninguna fotografía podrá representar al terapeuta mejor que su consultorio... 

Nota: las letras en cursiva que se encuentran dentro de la mayoría de los paréntesis son mías. 

Te anexo la ficha bibliográfica y el texto de la contraportada.

Título: Ser Terapeuta.
Autor: Augusto Pérez Gómez. 
Editorial: Manual Moderno.
Año: 2011.

Contraportada:

Ser terapeuta es un oficio, como ser cirujano, pianista o carpintero. Pero a un nivel diferente de la experiencia. Y es justamente de esa experiencia de la que habla este libro, adentrándose en los vericuetos, las cavernas y los laberintos de las vidas de algunas de las muchas personas que su autor escuchó a lo largo de 30 años. En esos vericuetos muchas veces no hay brújulas, ni luces, ni ganchos o cuerdas de descenso, y casi siempre hay niebla; pero eso sólo hace más apasionante la búsqueda del camino. En Ser Terapeuta el lector encontrará una gran variedad de situaciones que hacen parte de la cotidianeidad de quien escoge esta profesión: dificultades, éxitos, fracasos, frustraciones, sorpresas, equivocaciones, malos entendidos, comprensión profunda. El libro está dirigido tanto a estudiantes de Psicología y de otras profesiones afines, como a terapeutas interesados en conocer otras experiencias. Las personas interesadas en emprender esta clase de exploración también encontrarán aquí una fuente importante de orientación. 

Pero quiero ser enfático en que al final del texto el autor nos da una sorpresa sobre la cuestión Lacaniana no tan agradable. Pero desde mi punto de vista siempre he tratado de incluirme en la filosofía Socratiana de aprender lo mejor de cada quien. 


martes, 11 de octubre de 2011

Ornicar?

Muy probablemente ya conocerá lo que significa (o no significa) la palabra (o no palabra) Ornicar... sí, así  es, el de la revista de corte lacaniano. Si esto no es correcto le propongo de cualquier forma la lectura del siguiente artículo tomado de la publicación periódica del Champ Freudien Ornicar? Espero lo disfrute. 

ORNICAR? EN CUESTIÓN (ES)

Ornicar?: hoy lo tiene usted ante sus ojos, traducido a su lengua. ¿Por qué? En apariencia, para satisfacer la demanda de lectores españoles o latinoamericanos. ¿Qué demanda? Una demanda de respuesta a ciertas preguntas. ¿Cuáles? Varias, pero todas giran en torno a ésta: ¿de qué modo entiende a Lacan esta gente de Ornicar? que, psicoanalistas o no, lo enseñan también en el Departamento de Psicoanálisis de la Universidad de París VIII? 
Recorra usted este volumen: en él hallará respuestas. Demasiadas, para nuestro gusto, si en él busca usted con qué constituir una ortodoxia dogmática. Y respuestas demasiado abigarradas, intempestivas, si considera usted que el psicoanálisis es un cuerpo doctrinal cerrado que no tiene nada que ver con la lógica, la lingüística, la topología, la historia, la literatura; si, para usted, el campo freudiano no es más que una pequeña parcela dedicada a la monocultura. Pero, ¿es que acaso se trata de respuestas? Lea, y verá que ellas por lo general se esfuerzan en tratar de plantear las verdaderas preguntas. Afortunadamente. Porque si se limitara a dar respuestas, Ornicar? no tendría hoy seis años (edad canónica para una revista en nuestros tiempos), ni estaría por su número 24 ni tiraría 5.000 ejemplares. La mayor parte de las publicaciones periódicas utilizan un truco muy sencillo para mantener atraídos a sus lectores: en la últimas páginas les proponen unos enigmas cuya clave siempre está en el próximo número. Palabras cruzadas, por ejemplo: frente a un encasillado vacío, una lista de definiciones formuladas de tal modo que a cada una le pueden corresponder varias palabras. A usted le tocará encontrar, para cada definición, una palabra, la buena palabra, es decir, la única cuyas letras se llevarán bien con las de las otras palabras del crucigrama. 
En nuestra publicación periódica rige el mismo principio, con la salvedad de que todo está invertido. Ya en las primeras páginas usted encuentra, con el Seminario de Lacan, el enigma del mes. Y el crucigrama aparece ya completamente rellenado, pero sin las definiciones. Porque, incluso cuando toca puntos teóricos fundamentales, el Seminario siempre es un poco eso: palabras ya cruzadas. Y hasta tan bien cruzadas que sus letras se combinan y producen retoños, híbridos, mutantes. Pruebe entonces a encontrarles, no sentido (tienen demasiado), sino un sentido, el buen sentido. No lo conseguirá. Por más que busque en ese número o en el siguiente, no encontrará la respuesta. Lo cual le pondrá furioso, desde luego, si es usted alguien que no bromea con la lengua y que, cuando consiente en jugar con ella, no olvida su ortografía ni su gramática ni su diccionario. En resumen: si es usted una persona de buen sentido. 
Pero usted no es una persona de buen sentido. La prueba está en que acaba de comprar la "publicación periódica del champ freudien", sin dejarse detener-al contrario, atraído, provocado inclusive- por ese primer enigma constituido por su nombre, caligrafiado sobre la tapa: Ornicar?
Ornicar? con un " ? ", y no simplemente Ornicar, que ya es bastante para crearle problemas hasta a un francés. Uno se preguntará: ¿a qué diccionario de qué lengua fueron a buscar este "Ornicar" para bautizar con él un conjunto de textos que en resumidas cuentas son bien franceses? Y cada lector sentirá la atención de interpretar el ? que adorna este "Ornicar", convertido en nombre propio, como la notación anticipada de su propia interrogación sobre el sentido de este significante, perteneciente a un código desconocido. Pero usted, que hace preceder toda frase interrogativa por un ? invertido, no puede entenderlo así. Porque entonces Ornicar?, al pasar del francés al castellano, se escribiría ¿Ornicar? Doble enigma, o enigma en abismo cuya clave está al alcance, no obstante, del primer colegial rancés que aparezca. En nuestra lengua hay siete conjunciones de coordinación, et, or, donc, ni ou, mais, car. Gracias a estas partículas, en sí mismas desprovistas de sentido, las frases o partes del discurso entran en relación y cobran sentido. Es buena saberse la lista de memoria. Y, para aprenderla, existe un recurso mnemotécnico muy simple que consiste en colocarlas en orden siguiente: mais, ou, donc, et, or, ni, car. Si pronuncia usted estas serie de significantes, cada uno de los cuales en sí mismo está desprovisto de sentido, obtendrá, por homofonía, una oración interrogativa dotada de sentido, que en francés se transcribe así: "Mais où donc est Ornicar?". O sea, en castellano: "¿Pero dónde entonces está Ornicar?
¿Dónde está, entonces, "Ornicar"? Búsquenlo, no lo encontrará en ningún diccionario. Porque no es una palabra de la lengua. Muy por el contrario, es un producción de aquello que los gramáticos, empeñosos cazadores de equívocos y homonimias, excluyen de la lengua para poder constituirla y mantenerla como objeto de ciencia. En otros términos, es una invención de eso que Lacan llama "lalengua", que charla bajo las palabras de la lengua y que, como usted ve, es tan poco rencorosa que vuelva en auxilio de los escolares para ayudarlos a retener las reglas de la lengua, que sin embargo la reprime. 
"Ornicar" está en lalengua, en ninguna otra parte. Y sólo tiene que ser como una apódosis de una prótasis interrogativa. Suprima esta última y "Ornicar" se desvanece: sus tres sílabas se sueltan y vuelven a ser lo que eran, or, ni, car, tres palabritas de la lengua. Así, el ? forma parte integrante del ser de "Ornicar?", y su única propiedad observable es la de construir una pregunta en lalengua. Se convierte de este modo, y a su pesar, en el paradigma y al mismo tiempo el significante del objeto siempre buscado y nunca encontrado, por originariamente perdido: aquel que soporta su fantasma, lector, y causa de su deseo. Esta es la razón de que usted haya comprado la "publicación periódica del champ freudien" sin sospechar que su nombre mismo, metonimia de su contenido, era todo un programa muy lacaniano. También por eso, si el objeto que tiene usted ante los ojos viviera a satisfacer, con respuestas, su demanda, dejaría de causar su deseo. Y sería una lástima, para usted y para nosotros. 

Fuente: Ornicar? Publicación periódica del Champ Freudien. El saber del psicoanálisis. Responsables de la edición castellana: Francisco Hugo Freda, Jacques Alain Miller y Diana Rabinovich. Págs. 5 - 8.