sábado, 27 de junio de 2009

‘Per Via di Porre; Per Via di Levare’.


En una discusión muy interesante con uno de los miembros del círculo de lectura de los lunes sobre el tema de la hipnosis y su eficacia en la cura de los hipnotizados, me veo en la necesidad de fundamentar todo lo contrario con respecto a este tema cuyo principal precursor es S. Freud. Muchas personas dedicadas a la clínica, han tratado de establecer por todos los medios posibles que la ‘hipnosis’ es un método terapéutico importante para la cura de los trastornos mentales de algunos pacientes. Incluso, actualmente, existen dos formas vinculadas al tratamiento por hipnosis llamadas: a) hipnoterapia y b) hipnoanálisis. La primera se encarga de “alcanzar el método catártico en estado de semiconciencia para provocar en ella un rebote de representaciones con fuerte carga afectiva para sugestionar al paciente contra el síntoma que se propone suprimir” (Galimberti, 2006) y la segunda es un “intento de fusionar la hipnosis con el psicoanálisis para dar tratamiento a las neurosis” (Idem); sin embargo, esto no es posible, ya que dicha forma tendría que retractarse de lo que profesa; puesto que si alguna de las disciplinas que se separan totalmente de la hipnosis, es precisamente, el análisis mismo. Además, gracias a la gran contribución teórica y práctica de los autores más reconocidos en los ambientes de la salud mental (Freud, Lacan, etc.), han demostrado que ésta se rige por cuestiones que dependen en un gran porcentaje de la sugestión que el hipnotizador realiza sobre el paciente y el hipnotizado no tiene la capacidad de hacer insight por sí mismo que lo lleve a reelaborar su síntoma para plantearse su respectiva cura. Esto ha traído como consecuencia una pregunta que sin duda es importante: ¿los individuos que no son susceptibles de ser sugestionados tendrán que conformarse con seguir en los ambientes de su enfermedad? Desde mi punto de vista esto no es así. Ahora bien, con respecto a ello es trascendental resaltar que la hipnosis es un método antiguo ya que si en algún momento permitió a algunos pacientes recuperarse de su trastorno, actualmente sabemos que esto no es así y mucho menos cuando se vive en un medio social en donde la crítica constructiva se ha vuelto el tema principal para su sobrevivencia. Por esta razón, es indispensable que fundamente lo antes descrito. El título del presente artículo es tomado de las obras completas de Sigmund Freud en su tomo VII de Amorrortu Editories en el año de 1905. ‘Per Via di Porre, Per Via di Levare’ es una oración que Leonardo da Vinci da a las artes para poder entenderlas reseñándose en lo que corresponde tanto a la pintura como a la escultura. En este texto se nos propone ciertamente que la práctica hipnótica y la psicoanalítica son totalmente excluyentes. Para ello tomaré en cuenta la redacción que nos propone S. Freud en su artículo ‘Sobre psicoterapia’ presentado en dicho tomo y que nos explica con claridad esta acumulación de teorizaciones. Cito a Freud: “La pintura, dice Leonardo, trabaja ‘per via di porre’; en efecto, sobre la tela en blanco deposita acumulaciones de colores donde antes no estaban; en cambio, la escultura procede ‘per via di levare’, pues quita de la piedra todo lo que recubre las formas de la estatua contenida en ella. De manera en un todo semejante, la técnica sugestiva busca operar ‘per via di porre’; no hace caso del origen, de la fuerza y la significación de los síntomas patológicos, sino que deposita algo, la sugestión, que, según se espera, será suficientemente poderosa para impedir la exteriorización de la idea patógena. La terapia analítica, en cambio, no quiere agregar ni introducir nada nuevo, sino restar, retirar, y con ese fin se preocupa por la génesis de los síntomas patológicos y la trama psíquica de la idea patógena, cuya eliminación se propone como meta. Por este camino de investigación, ha hecho avanzar muy considerablemente nuestros conocimientos. Si abandoné tan pronto la técnica sugestiva y, con ella, la hipnosis, es porque dudaba de poder hacer una sugestión tan fuerte y resistente como se requería para una curación duradera. En todos los casos graves, vi cómo la sugestión introducida volvía a desmoronarse, y entonces reaparecían la enfermedad misma o un sustituto de ella. Además, reprocho a esta técnica que nos impide penetrar en el juego de las fuerzas psíquicas”. Por ello es que esta técnica sugestiva de la hipnosis trabaja en torno a lo que el hipnotizador le aclara sin tomar en cuenta lo que el hipnotizado realiza. El psicoanálisis entonces planea entrar en los procesos inconscientes de sus pacientes por medio de las formaciones del mismo como son: el sueño, el chiste, los actos fallidos, etc., formaciones que sin duda se retoman en el análisis gracias a la asociación libre que permite hablar al ser-hablante como diría Lacan. Cabe destacar entonces que existen fanfarrones que se creen hipnotizadores y que al momento hipnotizan a cualquier persona, sin duda, personas que se prestan para ello como cómplices para obtener un delicioso y jugoso éxito económico. Por tanto, la hipnosis hablando desde un punto de vista más objetivo es totalmente distinto a lo que vemos en lo coloquial.

3 comentarios:

Luis Sandoval dijo...

un gusto encontrar este blog!!! te voy a seguir.
soy estudiante de psicología, me interes amucho el psicoanálisis, es totalmente transferencial.

Ivan Arellano Covarrubias dijo...

Gracias por tu comentario y un gusto saber que profesas lo mismo que yo.

Alma Ramirez hernandez dijo...

Me has aclarado esos conceptos q se encuentran con frecuencia en algunos textos, gracias !.

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